sábado, 21 de febrero de 2026

Hipócritas

 Me indigna ver, de repente, tantos adalides preocupados por esa cárcel portátil y terrible que es el burka

y me indigna porque, de algunos, ya sabemos y sufrimos sus ideas y sus políticas respecto a la mujer y a la violencia doméstica,

porque se respaldan y mantienen machirulos de bragueta floja en sus puestos, 

porque se disputan un proteccionismo patrialcal, en un vulgar ritual de a ver quien la tiene más larga o más corta, según proceda,

porque pretenden utilizarnos como moneda de cambio y como trofeos quienes más nos ningunea y nos maltrata.

Dejad de hablar en nuestro nombre solo cuando se descubre el pastel y ya os habéis tomado una buena porción. 

Estamos hartas de tantos hipócritas de libro que nos toman por tontas y, con no poca perplejidad, de tantas mujeres con actitudes machistas contra si mismas.

¡Queda aún tanto por hacer!










Ruido

 Sé que la gente buena hace poco ruido,

y que la maldad y la idiotez se exhiben con arrogancia y chulería,

que hay batallas que se ganan no entrando en ellas, como creía Unamuno. 

Pero no hay que esconder lo que piensas si lo dices con el respeto que conlleva la libertad, 

que el miedo paraliza, 

y eso les interesa.

Que hay que distinguir y subrayar la diferencia entre vulnerable y caradura, que los hay, y de todos los colores,

y que si no se trabaja por y para ellos,¿Qué sentido tiene la política?

Estamos dejando el mundo en manos de una empresa gigante de oligarcas, haciendo y deshaciendo a su antojo, véase el sueño americano, convertido en pesadilla.

Pero vencer no es mejor que convencer.

Es pura fuerza bruta, dinero, poder y mentiras

porque lo de convencer les viene muy muy grande.

...Y yo soy una ingenua.



lunes, 2 de febrero de 2026

Borrascas

 Querida lluvia: 

Nunca llueves a gusto de todos, 

pero cuando no destruyes, limpias, 

y regalas trocitos de geosmina para este secarral de vientos áridos,

para sembrar jardínes de jacarandas y pensamientos,

para oler a tierra mojada,

y disfrutar de un paisaje en la memoria,

de katiuskas en charcos,

de manos y besos bajo un paraguas,

de una bocanada de aire limpio...

Porque somos hijos del agua, del aire y del sol, 

y hemos precipitado este parto continuo de nubes negras con nombres, que dan vida y hacen llorar ríos.

Ojalá y cuando lluevas a cántaros, 

se llenara el barro de pisadas buenas, sabías y valientes.




Hipócritas

 Me indigna ver, de repente, tantos adalides preocupados por esa cárcel portátil y terrible que es el burka ,  y me indigna porque, de algun...