Sé que la gente buena hace poco ruido,
y que la maldad y la idiotez se exhiben con arrogancia y chulería,
que hay batallas que se ganan no entrando en ellas, como creía Unamuno.
Pero no hay que esconder lo que piensas si lo dices con el respeto que conlleva la libertad,
que el miedo paraliza,
y eso les interesa.
Que hay que distinguir y subrayar la diferencia entre vulnerable y caradura, que los hay, y de todos los colores,
y que si no se trabaja por y para ellos,¿Qué sentido tiene la política?
Estamos dejando el mundo en manos de una empresa gigante de oligarcas, haciendo y deshaciendo a su antojo, véase el sueño americano, convertido en pesadilla.
Pero vencer no es mejor que convencer.
Es pura fuerza bruta, dinero, poder y mentiras
porque lo de convencer les viene muy muy grande.
...Y yo soy una ingenua.

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