martes, 19 de mayo de 2026

Auxo

 Le gusta revisarse en medio de tantas primaveras, 

repasar sus rincones desde donde empezaron a dibujarse las aristas y relieves de un mapa emocional en el que se reconoce.

Las primera cuadrícula tiene todos sus ángulos llenos de admiración y cariño por sus dioses padres, 

después, vulnerables e imperfectos, los quiso aún más.

También hay un rincón de pensar, donde solo pensaba en jugar,

y un vértice más oscuro de confesionario y culpa, por su culpa, por su grandísima culpa..., que sirvió para quitarse algunas cáscaras morales y seguir a su rosa de los vientos.

Guarda rincones luminosos de un instituto que olía a café y tiza y donde ensayaba a cuatro voces.

También tuvo durante muchos años un English corner para enseñar y, sobre todo, aprender.

Hay algunos más escondidos en cines, bancos y parques, de un amor de no me olvides, 

y otro de alcoba, 

de felicidad honesta, imperfecta y cotidiana. 

Allí también mecía un sillón de madre lactante y pletórica, cuando soñaba por ellas y donde ha llorado ríos por queridas ausencias.

Rincones de lectura, de música e inspiración, su mejor terapia, 

y en sus primeros bares con amigas para toda la vida, y que no volvió a ver.

Otros siguen reservados para quienes siempre están. 

En uno de sus preferidos, iluminado por Auxo, la pequeña Cárite que la protege, y por donde se filtra la belleza y la alegría, agradece y celebra la vida cada año, con aquella niña feliz y curiosa que cuenta los espacios de la rayuela pero nunca el tiempo, 

que mira con el corazón y que aún desconoce este mundo tan enfadado.




El mal azar

 Les debemos la vida, 

pero nadie elige a los padres, 

ni al azar del donde y del cuando. 

Tampoco escogemos ángeles de la guarda,

ni ordenamos solsticios o equinoccios, ni polvo de estrellas al Universo.

Toca trabajar la suerte o la desgracia, quitarnos las malas pieles y vestirnos con la dignidad que cada ser merece.

Ese es el mérito.

Y no entiendo que alguien pueda cuestionar, castigar o menospreciar a quienes buscan su suerte desesperadamente.



lunes, 13 de abril de 2026

Vivir

 Mi ritmo no es el del caracol,

soy de café y madrugadas,

y aunque parezca veloz, 

no tengo prisa para dejarte de lado.  

Disfruto del camino, 

y a veces lo multiplico todo, 

en un equilibrio de fuerzas sin paliativos. 

Mi tristeza lleva patas y a mi alegría le crecen alas.

No hay una sin otra, 

aunque el dolor sea menos tramposo. 

Así de intensa voy,

para no perderme, 

para no dormirme, 

para no olvidarme y morir...

antes de morirme



martes, 7 de abril de 2026

Abril

 Abril resucita mi tierra, mis sentidos, mi piel, mi entusiasmo...

y mi ingenuidad,

y siento algo más de felicidad en los planes del universo,

y me vuelvo creyente.  

Me despierto en un colchón de palabras que curan el olvido, 

y la esperanza y la nostalgia se llevan mejor que nunca.

Nada pasa inadvertido, y casi todo me conmueve.

La luz de una sonrisa puede con la mala baba, 

y los sueños de mis alas con cualquier dron kamikaze.

Pido perdón a los incapaces de esta emoción tan breve pero tan sublime, que consumo con deleite hasta que se me vuelva a escapar.



sábado, 21 de febrero de 2026

Hipócritas

 Me indigna ver, de repente, tantos adalides preocupados por esa cárcel portátil y terrible que es el burka

y me indigna porque, de algunos, ya sabemos y sufrimos sus ideas y sus políticas respecto a la mujer y a la violencia doméstica,

porque se respaldan y mantienen machirulos de bragueta floja en sus puestos, 

porque se disputan un proteccionismo patrialcal, en un vulgar ritual de a ver quien la tiene más larga o más corta, según proceda,

porque pretenden utilizarnos como moneda de cambio y como trofeos quienes más nos ningunea y nos maltrata.

Dejad de hablar en nuestro nombre solo cuando se descubre el pastel y ya os habéis tomado una buena porción. 

Estamos hartas de tantos hipócritas de libro que nos toman por tontas y, con no poca perplejidad, de tantas mujeres con actitudes machistas contra si mismas.

¡Queda aún tanto por hacer!










Ruido

 Sé que la gente buena hace poco ruido,

y que la maldad y la idiotez se exhiben con arrogancia y chulería,

que hay batallas que se ganan no entrando en ellas, como creía Unamuno. 

Pero no hay que esconder lo que piensas si lo dices con el respeto que conlleva la libertad, 

que el miedo paraliza, 

y eso les interesa.

Que hay que distinguir y subrayar la diferencia entre vulnerable y caradura, que los hay, y de todos los colores,

y que si no se trabaja por y para ellos,¿Qué sentido tiene la política?

Estamos dejando el mundo en manos de una empresa gigante de oligarcas, haciendo y deshaciendo a su antojo, véase el sueño americano, convertido en pesadilla.

Pero vencer no es mejor que convencer.

Es pura fuerza bruta, dinero, poder y mentiras

porque lo de convencer les viene muy muy grande.

...Y yo soy una ingenua.



lunes, 2 de febrero de 2026

Borrascas

 Querida lluvia: 

Nunca llueves a gusto de todos, 

pero cuando no destruyes, limpias, 

y regalas trocitos de geosmina para este secarral de vientos áridos,

para sembrar jardínes de jacarandas y pensamientos,

para oler a tierra mojada,

y disfrutar de un paisaje en la memoria,

de katiuskas en charcos,

de manos y besos bajo un paraguas,

de una bocanada de aire limpio...

Porque somos hijos del agua, del aire y del sol, 

y hemos precipitado este parto continuo de nubes negras con nombres, que dan vida y hacen llorar ríos.

Ojalá y cuando lluevas a cántaros, 

se llenara el barro de pisadas buenas, sabías y valientes.




Auxo

 Le gusta revisarse en medio de tantas primaveras,  repasar sus rincones desde donde empezaron a dibujarse las aristas y relieves de un mapa...