sábado, 21 de mayo de 2022

Atlántida

 

Hay una Atlántida perdida en 

recuerdos, voces, miradas, paisajes, 

detalles...,las cosas de nuestras 

vidas, abandonadas, vagando sin rumbo,

y trocadas por millones de datos y 

algoritmos sin alma.

Un dedo clicante y deslizante,

apartando el calor de una mano amiga.

las miradas recíprocas desaparecen 

en continuos y narcisistas selfies, 

y los afectos se reducen a likes.

Tal vez sea esa la peor soledad; 

un vacío sin voz y sin mirada,

un mundo minimalista, sin tiempo 

para crear, contemplar, cuidar y, 

mucho menos, escuchar.

Todo es desechable y fugaz ante el 

atractivo y tramposo consumismo.

Las cosas más queridas son 

duraderas, tejidas a mano, con 

tiempo y ternura, como los afectos.

Me gusta mirarlas, tocarlas y 

escucharlas,

tienen una historia, una vida detrás, 

y, sobre todo, magia














Desamor

 Se quedó sentada en el mismo borde del sofá, envuelta en la soledad de su bata,  como un personaje de Bergman,  azotando el aire para calla...